1.-
Enfriamiento de líquidos perecederos:
En varios casos, es necesario conservar líquidos perecederos.
Los motivos pueden ser diversos; evitar que se solidifiquen (cosa que
se dificultaría su manipulación), para evitar malos olores,
para mantener los productos en condiciones aptas para el consumo humano,
o también por otros muchos motivos.
Estos
líquidos, pueden estar almacenados en grandes cisternas o depósitos
de miles de litros, y esto dificulta la conservación.
Unos
ejemplos de líquidos perecederos que necesitan refrigeración,
son la sangre de animales, la leche y los zumos de frutas, para no entrar
en otros líquidos con problemáticas similares o específicas.
Para
la conservación de estos líquidos perecederos, es necesario
recurrir a sistemas de refrigeración situados en el interior
del recipiente, puesto que sólo aplicando frío a sus paredes,
la distribución del frío no sería homogénea,
y una parte de los líquidos podría estar helada, y el
resto excesivamente caliente para su conservación en condiciones
óptimas. Cambel HVAC/R pone a su disposición tanto la
tecnología como la experiencia necesarias para obtener las condiciones
de conservación idóneas para toda clase de líquidos
perecederos
2.-
Enfriamiento de líquidos de utilización industrial:
Un
proceso tipo de refrigeración aplicada a la industria, es la
refrigeración de los aceites de las prensas. Evitando los cambios
de densidades provocados por las variaciones de temperatura, se consigue
que los aceites puedan mantener la densidad óptima para cada
proceso, y por lo tanto la efectividad que se les requiere.
Otro
proceso de ejemplo, son las cubetas con líquidos para la limpieza
de piezas metálicas. Estos líquidos, son volátiles,
con lo cual, es necesario controlar la temperatura para disminuir la
evaporación y por lo tanto reducir el consumo de producto desengrasante.
Cambel
HVAC/R, instala sistemas de refrigeración de aguas y glicoles
para climatización y mecanismos de refrigeración para
procesos industriales, de forma que se consigue optimizar los costes
de producción con respecto al consumo de líquidos volátiles.